miércoles, 27 de abril de 2011

¿Por qué Chicago puede lograr el campeonato?

           No estuvo desacertado Derrick Rose con su respuesta, cuando a principio de temporada le preguntaron cual era su objetivo personal para esta temporada. Él contestó que su próximo paso era ser el MVP. En esos momentos, la meta de los Chicago Bulls era integrar a los nuevos jugadores y adaptarse a la filosofía de un nuevo técnico. Nadie imaginaba que, además de un futuro MVP, podrían tener un equipo que pelease el campeonato.
            La temporada no comenzó fácil para el equipo donde Michael Jordan brillara en los 90`. Carlos Boozer, adquirido como agente libre, comenzó la temporada lesionado en su mano lo que no le permitió jugar los primeros encuentros del año. Los Bulls estaban a principios de diciembre con un pobre record de 9-8 y con más dudas que certezas en ese momento. Otro jugador importante, el joven y prometedor pivot Joakim Noah, también estuvo ausente por lesión durante muchos partidos (34).
            Sin embargo, liderados por un soberbio Rose (único jugador en el top 10 de puntos y asistencias) fueron escalando posiciones hasta conseguir sorpresivamente el mejor record de la NBA. Finalizaron con una destacada marca de 62-20.         
            Además de la explosión de quien lleva el número 1 en su camiseta, hay otras razones por las cuales el equipo de “la ciudad del viento” es considerado como uno de los máximos contendientes al título: el técnico Tom Thibodeau estableció una nueva defensiva en la cual, sin excepción, todos los jugadores tendrían que sacrificarse en ese costado de la cancha. El equipo aceptó sin dudar, y luego dio sus frutos: terminaron como la mejor defensiva de la liga. Al mismo tiempo, muchos jugadores entendieron su nuevo rol en el equipo y no se quejaron. Como el dos veces All Star Carlos Boozer que pasó de ser la primera arma ofensiva en Utah a tomar muchos menos tiros en Chicago, pero siguió aportando lo suyo al equipo. Algo similar ocurrió con Luol Deng que, además de perfeccionar su tiro a pie firme, mejoró drásticamente su faceta defensiva, llegando al punto de que Thibodeau lo considerara el mejor defensor del equipo.
            Por todas las razones enumeradas, la ciudad de Chicago se vuelve a ilusionar con un título que no se le da desde la era Jordan, y razones no le faltan.  Rose espera poder llevar a su equipo a lo más alto como el mejor jugador de todos los tiempos lo hizo en su momento. A sus tan sólo 22 años Rose no quiere perder más tiempo, y el equipo tampoco, ellos lo quieren ahora.

Por Sebastián Fischman

lunes, 18 de abril de 2011

Eclipse de sol

Los Phoenix Suns terminaron la temporada con un balance de 40 victoria y 42 derrotas. Es la primera vez en los últimos ocho años que finaliza con récord negativo. Pocos esperaban este desempeño de un equipo que el año anterior había llegado a las finales de la conferencia Oeste, en donde perdió la serie 4-2 frente a Los Angeles Lakers, quienes luego se consagrarían campeones de la NBA. ¿A qué se debe el fracaso de este año de los Suns?
La gran incógnita para esta temporada era cómo iba a reaccionar el equipo ante la partida de Amar´e Stoudemire, uno de los jugadores más dominantes debajo de los tableros en toda la liga, a lo New York Knicks. Ni Hakim Warrick ni Robin Lopez estuvieron a la altura de las circunstancias para reemplazarlo. Recien con la llegada a mitad de temporada de Marcin Gortat el equipo recobró presencia en la zona pintada, pero ya era demasiado tarde. El polaco se entendió muy bien con Steve Nash y mejoró notablemente los promedios de puntos y rebotes que tenía en Orlando (pasó de promediar 4 pts y 4,7 rebs a 13 pts y 9,3 rebs por partido).
Otro motivo de la floja campaña del conjunto de Arizona en la 2010/2011 fue el rendimiento de sus jugadores más veteranos: Grant Hill (38 años) y Vince Carter (34). Si bien siguen mostrando destellos de su talento, se los ve disminuidos físicamente y hasta con algunos kilos de más, sobretodo en el caso de Carter. Quien supo ganar el torneo de volcadas en el 2000 ya no es el mismo de sus épocas en Toronto y New Jersey. Hoy se lo ve mucho menos atlético y con una pobre eficacia de tiros de campo (.422% desde su arribo a Phoenix). Por otro lado, Mickael Pietrus, el otro jugador que llego desde Orlando en el traspaso del 18 de diciembre, estuvo muy castigado por las lesiones. Solo pudo disputar 38 partidos y no se logró convertir en el gran jugador de rol que era en su anterior equipo.
Por último, hay que hablar del jugador franquicia de los Suns. El canadiense Steve Nash estuvo inmerso en rumores de un posible traspaso durante toda la temporada. Esto talvez pudo incidir en que el MVP de las temporadas 04/05 y 05/06 haya bajado sus porcentajes de puntos por partido y eficacia en tiros de campo. Igualmente, el base volvió a terminar la serie regular como el mejor asistidor de la liga (11,4 por partido). Otra situación que afectó el rendimiento de Phoenix fue el cambio en el suplente de Nash. Aaron Brooks, llegado desde Houston, es más picante y tiene un espíritu mas anotador que el esloveno Goran Dragic, el armador que se fue a cambio de Brooks. Por su estilo más cerebral, el zurdo podía organizar las ofensivas y hacer jugar más a sus compañeros, lo que necesitaba el equipo cuando descansaba Nash.




Por Juan Limansky

Arranque con sorpresas en el salvaje Oeste

San Antonio Spurs (1°) – Memphis Grizzlies (8°): aquí se dio la primera sorpresa de los playoffs. El conjunto que lideró la NBA durante gran parte de la temporada recibía a los Grizzlies, que clasificaron en el último puesto en el oeste y nunca en su historia habían ganado un partido de playoffs (0-12). La ausencia de Manu Ginobili realmete se sintió en el equipo local. No se vio el característico juego de movimiento de balón de los Spurs, a tal punto que sólo repartieron 13 asistencias en toda la noche. Por el lado de los Grizzlies, al igual que durante la temporada regular, basaron su juego ofensivo en el poderío de sus internos: Zach Randolph (25 pts y 14 rebs) y Marc Gasol (24 pts y 9 rebs) fueron las figuras de la cancha, pero el triple clave de Shane Battier a falta de 23,9 segundos fue fundamental para dar el golpe y ganar por 101-98.
Oklahoma City Thunder (4°) – Denver Nuggets (5°): en el duelo entre dos de las ofensivas más eficaces de la liga, se vio un gran espectáculo que se definió recién sobre el final. Los dirigidos por George Karl comenzaron mejor y, con un goleo repartido liderado por el brasilero Nené Hilario (14 pts en la primera mitad) se fueron al descanso arriba en el marcador (60-59). Sin embargo, en la segunda mitad apareció en todo su esplendor el duo de estrellas de los Thunder: Kevin Durant marcó 41 puntos y Russell Westbrook lo acompañó con 31 para conseguir el sufrido éxito por 107-103 y ponerse arriba en la serie que promete ser la más entretenida de la 1ra ronda.
Los Ángeles Lakers (2°) – New Orleans Hornets (7°): nadie esperaba que los debilitados Hornets, que habían perdido por lesión al fundamental David West para toda la temporada, les complique las cosas a los bicampeones defensores de la NBA. Sin embargo, creyeron en la campaña publicitaria de Adidas (Impossible is nothing) y lograron la hazaña. De la mano de un intratable Chris Paul, que no había mostrado su mejor nivel durante la temporada regular, los de camiseta turquesa y amarilla pudieron dar el batacazo ante los Lakers de Kobre Bryant, que asustó a todo el mundo cuando al final del 2do cuarto se golpeó el cuello y se lo vio muy dolorido. Para el alivio de los fanáticos pudo retornar a la cancha, pero poco pudo hacer ante los 33 puntos y las 14 asistencias del gran base de los Hornets. El resultado final fue 109-100.
Dallas Mavericks (3°) – Portland Trail Blazers (6°): en otra serie que se espera que sea muy disputada hasta el final, el que pegó primero fue Dallas. La gran figura del partido fue el veterano armador Jason Kidd, que a sus 38 años quiere escribir las páginas mas gloriosas de su carrera y conseguir su primer anillo de campeonato. El ex New Jersey se despachó con 24 puntos (6/10 en triples) y recibió la ayuda del alemán Dirk Nowitzki, que colaboró con 14 de sus 28 puntos en los últimos 5 minutos. Por el lado de Portland, su bajísima eficacia desde la línea de tres (2 de 16) fue fundamental para que el partido termine 91-81 a favor de los Mavs.    


Por Juan Limansky y Sebastián Fischman.

Presentación. Paridad y emoción en los primeros partidos

Les damos la bienvenida a este nuevo espacio en el que se compartirán noticias y opinones acerca del mundo de la NBA. Somos tres alumnos de periodismo deportivo que arrancamos ahora con este blog. Esperamos que lo disfruten. Para empezar, vamos a analizar los primeros partidos de las series de los playoffs, en los que hubo resultados más que inesperados:
Conferencia Este:
Chicago Bulls (1°) - Indiana Pacers (8°): el partido que abrió la temporada de playoffs era, quizá, el que se esperaba que fuera el más desparejo, ya que se enfrentaban el mejor equipo de la etapa regular (récord 62-20) contra el último clasificado a la postemporada (37-45). Sin embargo, los Bulls tuvieron que luchar hasta el final para llevarse la victoria. Los Pacers hicieron un gran partido y parecía que iban a dar el batacazo, cuando a tres minutos y medio del final del juego ganaban por 10 puntos. Pero allí apareció Derick Rose, el indiscutido lider de Chicago, que con 7 puntos y 2 asistencias claves en esos 3 minutos finales se cargó el equipo a su espalda, como durante todo el año, y les dio el triunfo por 104-99.
Orlando Magic (4°) – Atlanta Hawks (5°): el primer tiempo de este partido pareció más un duelo entre Atltanta y Dwight Howard que un choque de dos equipos. “Superman” parecía que realmente podía volar, marcando 31 puntos (récord de franquicia en una mitad) y 8 rebotes en esos primeros dos cuartos. Sin embargo, enfrente tuvo un equipo que tuvo un juego más colectivo y eficaz (51,4% en tiros de campo). Defendió muy bien el lanzamiento externo de Orlando (líder en triples intentados y convertidos en la liga) para llevarse la victoria 103-93.
Miami Heat (2°) – Philadelphia 76ers (7°): este cruce también fue mas parejo de lo pensado. Al finalizar el primer cuarto, los sixers ganaban 31-19 y silenciaban a todo el American Airlines Center. Pero luego despertó el monstruo de tres cabezas: 25 puntos de Cris Bosh, 21 de Lebron James y 17 de Dwyane Wade para el 97-89 final que le da ventaja de 1 a 0 en la serie a los de Florida. El argentino Andrés Nocioni solamente jugó 10 minutos y no anotó puntos.
Boston Celtics (3°) – New York Knicks (6°): en un duelo de dos de los equipos más populares de la liga, se vio un verdadero partidazo. Los Knicks, que no clasificaban a los playoffs desde la 03/04, dominaron gran parte del partido gracias a un intratable Amar´e Stoudemire (28 puntos y 11 rebotes). Pero sobre el final pesó la experiencia de los grandes jugadores de los Celtics y, tras un triple vital de Ray Allen, el hombre con más tiros desde tercera dimensión encestados en la historia de la NBA, se terminaron llevando el triunfo por 87-85.

Por Juan Limansky y Sebastián Fischman